Las nuevas reglas de alimentación para 2012

12 de Dec de 2011

Dependemos de los expertos para que nos digan cómo comer: médicos, libros de dietas, medios de comunicación, recomendaciones gubernamentales, información nutricional en los envases de los alimentos. No obstante, después de años de investigación nutricional me he dado cuenta de que la respuesta a la supuestamente complicada pregunta de qué debemos comer, no es para nada complicada. Es más, se puede resumir en siete palabras: Comer alimentos. No muchos. Sobre todo plantas.

Todos los contendientes de las guerras nutricionales están de acuerdo en que la llamada dieta occidental —con alimentos y carnes procesadas, grasa y azúcar añadidas, cereales refinados y mucho de todo, excepto vegetales, frutas y granos enteros— es mala para nosotros. Y las personas que sustituyen esta dieta por una alimentación más tradicional, notan una mejoría dramática en su salud.

Entonces, he aquí algunas de mis reglas sencillas para comer bien:

Come alimentos

Es más fácil decirlo que hacerlo, sobre todo cuando cada año aparecen 17,000 nuevos productos en el supermercado que intentan que gastes tu dinero en ellos. Pero la mayoría de estos artículos no merecen ser llamados alimentos; yo los llamo sustancias comestibles parecidas al alimento. Se trata de mejunjes altamente procesados que contienen ingredientes que ninguna persona normal tendría en la despensa. Actualmente, gran parte del reto de comer bien consiste en elegir alimentos verdaderos y evitar las novedades industriales.

Come alimentos que se descompongan con el tiempo

¿Qué significa que se “eche a perder” un alimento? A menudo, significa que los hongos, las bacterias y los organismos con los que competimos para obtener nutrientes y kilocalorías, lo obtuvieron antes que nosotros. El procesamiento de los alimentos empezó como una forma de extender la vida útil de la comida para protegerla de estos competidores. A menudo, esto se logra haciendo la comida menos atractiva para ellos, eliminando los nutrientes que atraen a los competidores, o quitando otros nutrientes que pueden volverse rancios. Entre más procesado es un alimento, mayor vida útil tiene, y por lo general es menos nutritivo.

Los verdaderos alimentos están vivos y, por lo tanto, deben perecer con el tiempo. (Hay unas cuantas excepciones a la regla: por ejemplo, la miel tiene una vida de anaquel que se mide en siglos). También toma en cuenta que la mayoría de las sustancias inmortales parecidas a la comida se encuentran en los pasillos centrales del supermercado.

Evita productos alimenticios que contengan más de cinco ingredientes

El número específico que adoptas es arbitrario, pero entre más ingredientes tenga un alimento envasado, mayor probabilidad existe de que esté sumamente procesado.

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